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Preguntas frecuentes sobre varices y arañas vasculares


¿Por qué las varices aparecen normalmente en las piernas?

El motivo es sencillo, las arañas vasculares tienden a salir en las piernas porque en esa zona se concentra mucha presión debido al peso del cuerpo, la sangre debe retornar subiendo por las piernas, salvando así la fuerza de la gravedad, lo que dificulta su trabajo.

Frente a otras zonas, las piernas presentan una mayor dificultad para el retorno sanguíneo. En ocasiones, si la presión es excesiva, las válvulas de las venas no podrán trabajar correctamente y se producirá un acumulamiento de sangre en su interior.

¿Qué síntomas presentan las arañas vasculares?

La sintomatología es diversa, aunque el principal problema es estético. Entre los síntomas más habituales destaca la pesadez en las piernas, la sensación de ardor y un dolor apagado sobre toda la zona inferior de las piernas. Así mismo también pueden aparecer calambres y una hinchazón sobre la zona afectada.

A parte de esto, aparecen las consabidas protuberancias de las venas sobre la piel, que afean la zona, así como los cambios de coloración en la piel

¿Después de un tratamiento vuelven a aparecer las varices?

Existen muchos tratamientos para eliminar varices, y aunque el grado de eficacia varía en función de cada tratamiento, no se puede decir con rotundidad que las varices desaparezcan para siempre.

No debe olvidarse que se trata de un problema de válvulas internas en el circuito venoso que han perdido efectividad, por lo que pueden volver a presentar problemas en el futuro, ya que no se tratan las válvulas directamente. La mejor forma de evitar que vuelvan a salir es llevar un estilo de vida saludable, tanto como sea posible, y practicar deporte.

 

Crema para varices

Junto a los tratamientos habituales para eliminar las varices, las crema varices se ha convertido en las aliadas por excelencia.

¿Realmente funcionan las cremas para las varices?

La aparición de nuevas cremas en el mercado que aseguran la desaparición radical de las misma se ha convertido en una tendencia estable. Las promesas publicitarias muestran siempre la imagen de un antes en la que las piernas aparecen cubiertas de varices, y de un después en el que las piernas de una modelo centra todo el interés.

Por lo general, se promete la eliminación total de las varices, aunque lo cierto es que esto normalmente no es posible. Un buen tratamiento basado en cremas podrá reducir, combatir o disimular la aparición de varices pero no será efectivo para una eliminación de varices del 100%. Las varices de gran tamaño requerirán el empleo de un tratamiento específico, que puede incluir la intervención quirúrgica.

¿Qué crema para varices pueden recomendarse?

Existen decenas de tratamientos de diversas marcas con distintas bondades y especificaciones. A la hora de seleccionar la crema ideal puede suponer una tarea de información y búsqueda de referencias en blogs y foros y, en el mejor de los casos, llegar a un proceso de pruebas de distintas cremas.

Por lo general las cremas que mejor funcionan presentan la vitamina K entre sus componentes. El motivo es sencillo, la vitamina K actúa de manera decisiva sobre el sistema de coagulación de la sangre; de esta forma, se pueden disolver posibles hematomas, mejora la circulación de la sangre y mejorar el aspecto de las varices.

La vitamina K según se ha estudiado energiza los procesos de actividad de la proteína GLA Matrix (enlace en inglés), de modo que tener unos niveles adecuados de vitamina K supone un recurso eficaz de prevención y, una vez aparecidas las varices, son una solución que ayuda a la reducción de las mismas.

La vitamina K, el aliado contras las varices

Entre los principios activos que suelen contener las cremas contras la varices suelen ser varios (colágeno, elastina, etc.), aunque frecuentemente suelen contener vitamina K. Los efectos de la aplicación de estas cremas es variable aunque un rango habitual para mostrar los primeros resultados se sitúan entre las seis y ocho semanas.

Respecto a su aplicación no hay nada especial que señalar frente a las cremas tradicionales: aplicar sobre la piel limpia, masajear de manera circular hasta que la piel haya absorbido el total de la crema.

Debe señalarse que la efectividad de estas cremas radica en el grado en el que se encuentren las varices. Pequeñas arañitas o varices leves pueden ser mejoradas de manera notoria, pero varices de mayor presencia necesitarán de una solución con intervención más severa.

Cremas recomendadas

Las siguientes cremas son las que gozan de mayor predicamento y uso. No son las únicas y tampoco las recomendamos de manera exclusiva. Como siempre recomendamos consultar a tu médico para que te asesore respecto a la solución que mejor se adapte a tu problema.


Cremas basadas en la vitamina K

crema varices pro-kPro-K es quizás la fórmula más conocida. Esta crema tiene más de un 5% de vitamina K, además de otros aceite esenciales. Además de para su uso sobre varices, esta fórmula se utiliza para el tratamiento de quemaduras así como de irritaciones sobre la piel. 

De esta forma, las cremas que se basan en la presencia de la vitamina K ayudan a la mejora de las varices, esos capilares que pueden estar dañados y/o rotos, así como la equimosis. Es utilizada ademñas en los tratamientos pre-operatorios y post-operatorios. Entre las principales caracteristicas se pueden señalar las siguientes:

  • Mejora y/o cura de la presencia de equimosis. Los efectos comienzan a notarse a las 48 horas.
  • Mejora la presencia de las cicatrices, ayudando en su proceso normal de cicatrización.
  • Disminuye la presencia de verrugas.
  • Tratamiento de las rojeces en la piel producidas por las quemaduras solares.
  • Cura y/o mejora las varices menores (arañitas). Las de grado medio consigue mejorar su aspecto, aunque generalmente no las elimina. 

Existen distintas marcas con distintas formulaciones que se basan en la vitamina K. Una rápida búsqueda en nuestro buscador habitual nos ayudará a localizar cremas como Pro-k, Dermal-K.


Crema Goicochea

crema-goicochea varices piernasLa crema Goicochea supone otro remedio ya clásico. Destaca por la sensación que produce de manera inmediata tras su aplicación. Entre sus componentes destaca la presencia de la Centella Asiática, el Castaño de Indicas y la Menta con su claro efecto refrescante.

Ayuda además a aliviar los síntomas propios de una mala circulación como piernas cansadas, pesadez hinchazón de las mismas. 

La marca goicochea pone a disposición de sus clientes distintas variedades de cremas para cada necesidad. De esta manera ofrece a sus clientes una variedad de cremas basadas tanto en componentes específicos como en zonas concretas del cuerpo y dolencias específicas.


Aceite de semillas de uva

aceite-uvaAunque no se trata de una crema comercializada, si debería de tenerse en cuenta entre el grupo de cremas recomendadas. Este aceite sirve para mejorar no sólo los problemas de varices que experimentemos en nuestra piernas, sino que además tendrá una influencia positiva en otros múltiples factores.

El principal efecto es la mejora de la corriente sanguínea en las zonas inferiores del cuerpo. Por sus propiedades anti-inflamatorias, anti-envejecimiento, anti-oxidante y anti-microbiana entre otras, esta solución se ha mostrado efectiva para problemas como: acné, la piel seca, las quemaduras producidas por el sol, la demartitis, y las hemorroides entre otros.

Cremas para varices que puedes encontrar

Estas cremas proceden de un fabricante de conocido prestigio. Aunque son de venta directa a clientes, en esta caso estos enlaces llevan a Amazon, siempre recomendamos consultar con tu médico.

 

varices embarazo

Varices en el embarazo

Entre otros diversos factores, el embarazo produce un aumento de peso en el cuerpo de la mujer, peso que repercute sobre las piernas. Es por ello, que resulta preciso prevenir la aparición de varices en el embarazo.

Las varices, qué son

Las varices, como hemos indicado en otros artículos con anterioridad, son dilataciones que se realizan a lo largo de un tramo de las paredes de las venas, lo que dificulta el retorno sanguíneo al corazón.

La sangre recorre nuestro cuerpo de manera regular para poder oxigenarlo y alimentarlo, en el tramo que ocupa las piernas tiene que vencer la fuerza de la gravedad, aspecto para el cual se dispone de un sistema de válvulas. Estas válvulas trabajan de modo que el retorno sanguíneo pueda vencer la fuerza de la gravedad y regresar al corazón.

El empuje vertical se realiza mediante contracciones musculares, lo que produce el retorno sanguíneo que acabamos de indicar.

En el caso de que estas válvulas no se encuentren en óptimas condiciones, la sangre puede quedar estancada dentro de las venas produciendo una dilatación. A esta dilatación es a los que llamamos varices.

Pese a que la zona más frecuente de aparición son las piernas, también podemos encontrarlas en otras zonas como la zona pélvica como las varices testiculares o en la región del ano (hemorroides) así como en la garganta manifestadas a través de las varices esofágicas.

¿Por qué surgen las varices en el embarazo?

Muchas mujeres experimentan las varices durante el embarazo, en otros casos, cuando ya se tenían, tienden a empeorar. Junto al problema evidente del peso, el crecimiento del útero presiona una vena que conduce hacia el corazón y que recibe el nombre de “vena cava inferior”, aspecto que obstaculiza el flujo sanguíneo. Esto ademas comporta un problema secundario, la sangre tiende a acumularse en la parte inferior del cuerpo, de modo que existe una mayor presión general en dicha zona.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la cantidad de sangre aumenta considerablemente durante el embarazo, de modo que existe un mayor volumen de sangre que debe gestionar el sistema venoso. A su vez, los niveles de progesterona y relaxina producen un relajamiento de la paredes venosas.

Las varices en el embarazo tienden salir antes de su término, normalmente a partir de la segunda mitad del embarazo.

Sí debe tenerse en cuenta que tras el embarazo las varices mejoran considerablemente, especialmente si han aparecido fruto del embarazo. No obstante existen soluciones que pueden ayudarte a acabar con las varices, como tratamientos alternativos o operaciones de varices.

8 consejos para prevenir y tratar las varices en el embarazo

  1. Cuida las posturas: Evita estar de pie durante mucho tiempo. Descansa siempre que puedas. Al estar sentada no cruces las piernas, y evita adoptar posturas extrañas y que no sean naturales. Recuerda que la sangre que recorre nuestras piernas debe regresar al corazón, de modo que es indispensable eliminar cualquier obstáculo que pueda encontrar.
  2. Haz ejercicio de manera regular: Sin duda es uno de los consejos más valiosos que se pueden dar. Si antes del embarazo no hacías ejercicio, debes tratar de andar de manera diaria al menos unos treinta minutos. De manera más frecuente cada día, las embarazadas optan por dedicar tiempo a nadar en la piscina. Sin duda es una práctica saludable que nos ayudará a encontrarnos mucho mejor.
  3. La alimentación: Se trata de una piedra angular para la salud de nuestro cuerpo. No vamos a aportar una dieta específica para varices, pero si podemos recomendar la ingesta de al menos 2 litros de agua al día, así como la inclusión en nuestros menús de alimentos con alto contenido en fibra.
  4. Descanso, más importante de lo que parece: Siempre y cuando tengas unos minutos para descansar, trata de hacerlo elevando las piernas en torno a 20-30 centímetros sobre la altura del corazón. Una buena forma para conseguirlo es poniendo unos cojines sobre nuestros pies, de modo que los eleve respecto al eje del cuerpo en descanso.
  5. Calzado, mucho cuidado: Hay que evitar cualquier zapato que limite o dificulte la circulación de nuestro pie. Esto significa que si un zapato nos “aprieta” no será buena idea usarlo de manera regular. Igualmente, si usábamos zapatos de tacón antes del embarazo, será mejor dejarlos de usar de manera definitiva pensando en nuestra salud.
  6. La ducha, una gran aliada: Cuando nos duchemos podremos combinar chorros de agua tibia y fría sobre las piernas y los tobillos. Esta simple acción estimulará la circulación y nos proporcionará una sensación general de bienestar sobre las piernas.
  7. Los masajes: Los masajes son otra buena idea. Siempre deberemos darnos estos masajes de abajo hacia arriba, así estimulamos el retorno de la sangre y ayudaremos a vencer la fuerza de la gravedad. Siempre y cuando el masaje lo demos con nuestras propias manos y no utilizando ningún gel específico no habrá problema o riesgo alguno. Si se quiere utilizar un gel estimulante específico, será imprescindible solicitar el consejo de nuestro médico.
  8. La ropa, más allá de la estética: Es imprescindible estar cómodo, utilizar ropa holgada y que de ninguna manera se ajuste a nuestro cuerpo. Aunque parece una cuestión evidente es imprescindible darle el valor que realmente merece.
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Tratamiento de las varices

Las varices pueden ser tratados fundamentalmente a partir de dos aspectos concretos: cambios realizados por procedimientos médicos así como por variaciones en nuestros hábitos de vida.

Cualquier tratamiento, en este sentido, buscará no sólo la mejora estética de la zona afectada, sino aliviar los síntomas producidos así como reducir las posibles complicaciones.

Esto dependerá de la valoración que realice el médico en función de la gravedad que registre. De esta forma, podrá aconsejar desde cambios relacionados con nuestros hábitos diarios así como algún tratamiento o bien la intervención médica.

Hábitos diarios, más importante de lo que pensamos

Unos correctos hábitos diarios influirán de manera positiva no sólo sobre nuestras varices, sino sobre multitud de aspectos de nuestro cuerpo. Estas modificaciones sobre los hábitos diarios incidirán en primer lugar para evitar que las varices empeoren, en segundo lugar podrán disminuir el dolor y finalmente podrán evitar la formación de nuevas varices.

Algunos hábitos saludables son los siguientes:

  • Tener un peso adecuado: Es importante tener un peso adecuado y si se tiene sobrepeso hay que reducirlo a toda costa. Tener un peso excesivo aumenta la presión circulatoria de que las venas deben soportar. Al perder peso estaremos reduciendo la presión ejercida.
  • Ejercicio físico: En pos de favorecer la circulación de la sangre por nuestras piernas, un ejercicio físico regular nos ayudará a poner en marcha el circuito sanguíneo favoreciendo el riego circulatorio general.
  • Favorecer posturas naturales: Debe evitarse permanecer de pie más tiempo del necesario, ya que estamos exponiendo a las venas de nuestras piernas a hacer un trabajo extra. De la misma forma, se tiene que evitar cruzar las piernas. Siempre que se pueda hay que tener las piernas elevadas, como por ejemplo cuando se descansa o se duerme; si se tiene las piernas por encima de la altura del corazón estaremos favoreciendo el retorno sanguíneo.
  • Ropa holgada: Hay que optar por ropa cómoda y descartar aquella que sea apretada o se ajuste a nuestras piernas.
  • Ojo con los tacones: Si se usan tacones de manera regular hay que evitar usarlos, o por lo menos usarlos lo menos posible o bien usar tacones bajos.

 

Hábitos de vida que nos puede aconsejar el médico

Las medias de compresión son un remedio en el tratamiento de varices que suele recomendar el médico. La finalidad de las medias es la de ejercer una presión positiva sobre las piernas, de modo que esta presión evite que la sangre se acumule en las piernas y ayude a disminuir la hinchazón general de las piernas.

 

Acciones médicas: principales acciones

Las acciones médicas pueden ir encaminadas bien a bloquear las varices, bien a tratar de eliminarlas. No debe de tenerse miedo a la hora de someterse a estos procedimientos médicos ya que la circulación de la sangre en las piernas no se verá afectada.

 

Escleoterapia

La escleoterapia consiste en el bloqueo de cada variz por medio del uso de una sustancia química. El procedimiento es relativamente sencillo; se trata de inyectar una sustancia química dentro de la vena para que se produzca una irritación interna de modo que se cause una irritación en el interior de la vena y quede así bloqueada.

La escleoterapia suele emplearse en las venas más pequeñas, y tiende a realizarse con el paciente en posición vertical mientras el médico realiza las inyecciones. A veces junto a este tratamiento para varices se utilizan otros tratamientos paralelos. Cuando se acaba una sesión de escleoterapia se tiende a envolver las piernas con vendas elásticas de manera que favorezca la circulación.

 

Microescleroterapia

Se trata del tratamiento más habitual para el tratamiento de varices en la zona de piernas, cara y manos. El procedimiento consiste en la inyección de una solución química en la vena correspondiente, esta solución química hace que la vena se cierra. No existe mayor problema ya que el propio organismo reabsorberá la vena de manera natural.

El resultado es que en el plazo de unas semanas la apariencia de la zona afecta se regulariza y desaparece el aspecto antiestético.

 

Cirugía con láser

Como su propio nombre indica, consiste en la aplicación de la luz láser para acabar con las varices. No existe así intervención algunas. ¿Se puede utilizar este tratamiento para todas las varices? No, sólo resulta útil para las varices más pequeñas.

 

Cirugía endoscópica

Este tipo de cirugía sí requiere intervención. Consiste así en realizar un pequeño corte en la piel, introduciendo un catéter que lleva una pequeña microcámara. Este dispositivo permitirá realizar el bloque de la vena.

Este tipo de tratamiento se utiliza en los casos más severos, en los que el resto de soluciones no resultan factibles debido al caso de gravedad. La recuperación no comporta una recuperación traumática. Al cabo de unas semanas se puede hacer una vida normal.

varices testiculares

Varices testiculares

¿Qué son las varices testiculares o varicocele?

Las varices testiculares o varicocele es la dilatación de las venas del escroto que drenan la sangre de los testículos. Esto es debido al flujo anormal de sangre en los testículos, en un hombre que no tiene este problema el golpe fluye normalmente a los testículos a través de una arteria y luego fluye hacia fuera a través de una red de pequeñas venas que luego desemboca en una vena más grande, ya que se desplaza hacia arriba a través del abdomen. La dirección de este flujo de sangre en la vena debe ser siempre hacia arriba, hacia el corazón. Esto hace que el flujo de sangre no revierta otra vez en los testículos.

¿Por qué aparecen las varices testiculares o varicocele?

Estas válvulas de un solo sentido a veces fallan, entonces, el flujo inverso de la sangre aumenta las diminutas venas que se encuentran alrededor de los testículos dando lugar a las varices testiculares o varicocele.

Son más comunes en hombres en edades entre los 20 y los 30 años. Afectando al 10%de la población masculina.

Síntomas

El primer síntoma suele ser un dolor punzante localizado en la región genital masculina, apareciendo tanto si se está de pie o sentado por largos períodos de tiempo. El dolor puede empeorar si levanta peso o realiza esfuerzos.

Es una de las causas de infertilidad masculina. La relación no está clara, pero muchos investigadores apuntan a que el aumento de la temperatura que afecta a la región testicular debido a las venas dilatadas es la que causa el problema en la producción de espermatozoides sanos. Por otra parte, otros síntomas de este trastorno que están vinculados a problemas de fertilidad son bajo conteo de esperma, disminución del movimiento de los espermatozoides, y un aumento en el número de espermatozoides deformes.

El síntoma más grave de este trastorno es la atrofia testicular, o el encogimiento de los testículos. Esto se diagnostica comúnmente cuando hay una diferencia de tamaño observable entre los dos testículos.

Inflamación del escroto o protuberancia dentro del escroto.

Si presenta alguno o varios de estos síntomas, es importante que consulte con su médico en primer lugar, que será el que le derive al especialista o le realizará las pruebas pertinentes para confirmar el diagnóstico.

Normalmente será el urólogo el que corroborará el diagnóstico, mediante un examen físico, cuando las varices testiculares o varicocele están en un estadio avanzado, al tacto se pueden encontrar en el escroto bultos fácilmente reconocibles para un profesional, y también es normal que se le realice al paciente una ecografía para examinar el flujo anormal de la sangre.

Tratamiento

Si le han diagnosticado este trastorno hay varios tratamientos que puede realizar. Por lo general este trastorno no entraña peligro para la persona afectada, pero si hay dolor, hinchazón y signos de infertilidad, entonces el tratamiento es necesario.

Para los pacientes que están en las primeras etapas de la enfermedad, el médico puede prescribirle un anti-inflamatorio, esto junto con el uso de un calzoncillo ajustado que ayude a aliviar las molestias.

Si los anti-inflamatorios no son suficientes para aliviar el dolor y disminuir la inflamación, el médico puede recomendar la cirugía de las varices testiculares o varicocele.

Cirugía de varices testiculares o varicocele, varicocelectomía

Esta operación la realiza el urólogo y se suele hacer con anestesia local. Consiste en atar las venas dilatadas y redirigir el flujo sanguíneo a las venas que fluyen normalmente.

Se realiza mediante una incisión en la parte inferior del abdomen. No suele requerir de hospitalización, sino que el paciente puede salir del hospital el mismo día de la cirugía.

Después de la intervención quirúrgica, el paciente debe estar en reposo relativo por un tiempo, cuidando sobre todo de no hacer esfuerzos ni coger peso. Puede ser necesario el uso de un dispositivo de soporte escrotal, suspensorio, y bolsas de hielo para ayudar a mitigar la inflamación y el dolor en el postoperatorio.

Una vez eliminadas las venas varicosas, y pasado el postoperatorio, lo normal es que el dolor desaparezca, y las funciones sexuales también vuelvan a la normalidad, esto es, tanto la cantidad como la calidad del esperma mejoran tras la intervención quirúrgica. También puede reanudarse la vida normal. Las varices testiculares o varicocele no es tan grave como el cáncer testicular, pero merece la misma atención médica para prevenir problemas de fertilidad y los problemas de incomodidad y dolor que son característicos.

Otra intervención: embolización del varicocele

Esta intervención se realiza mediante una sonda o catéter que se inserta dentro de una vena del cuello o la ingle. Se administra un líquido de contraste que junto con los rayos X, sirven de guía para el médico que realiza la intervención, lleve la sonda hasta el varicocele o varices testiculares. Se inserta un espiral muy pequeño a través de la sonda, dentro del varicocele, y así se bloquea el flujo sanguíneo hacia la vena varicosa y lo guía a las venas normales.

Luego de esta intervención se recomienda el uso de compresas de hielo sobre el área para ayudar a que remita la inflamación y se usa también un soporte escrotal durante un tiempo.

La operación no requiere de hospitalización, sino que el paciente se va a casa en el mismo día. La incisión es muy pequeña y la recuperación también es más rápida.

 

 

operacion varices

Operacion de varices

La intervención quirúrgica u operacion de varices es un método aconsejado en ciertos casos y dependiendo del tipo de varices y su estado se pueden recomendar otros tipos de intervenciones menos invasivas e igualmente eficaces, el facultativo valorará cual es el método que mejor puede solucionar el problema de las varices, y esto dependerá de las características individuales de cada paciente y del grado en el que se encuentren las varices. Vamos a ver cuáles son las opciones que hoy en día tenemos a nuestra disposición en este artículo. Vamos a analizar los métodos más usados, empezando por los menos invasivos y terminando por el más invasivo de todos como es la intervención quirúrgica. Normalmente las personas que padecen de varices deciden intervenírselas cuando se presenta alguna complicación derivada de esta dolencia como puede ser la flebitis, trombosis o pigmentaciones. Aunque el mayor número de intervenciones se realizan por motivos estéticos.

Tipos de operacion de varices y cuándo se recomienda

Escleroterapia

Este método se usa para venas pequeñas, o en las arañas vasculares, y consiste en la inyección de una solución salina, el cirujano inyectará esta solución salina dentro de las venas, en diferentes puntos y con esto se consigue que la vena se endurezca y desaparezca posteriormente al contraerse las venas afectadas. Este método elimina las varices que se intervengan pero no quiere decir que no vuelvan a aparecer con el tiempo. Todos los métodos de escleroterapia suelen necesitar de varias sesiones, dependiendo de las necesidades de cada paciente. Otra opción dentro de la escleroterapia es la inyección de un elemento químico que se llama agente esclerosante, también se inyecta dentro de las venas afectadas y funciona hinchando las paredes de la vena, luego el proceso de cicatrización de la vena hace que se adhieran las paredes de las venas tratadas con lo que también desaparecerán las arañas vasculares.

Tratamiento láser o fotoesclerosis

Está recomendado para algunos tipos de varices, como son las arañas vasculares, las varículas, las telangiectasias que no hayan podido eliminarse con escleroterapia, el matting y para las varices de mayor tamaño pero que estén localizadas en zonas difíciles de esclerosar. Normalmente los pacientes que se someten al tratamiento con láser primero han sido tratados para eliminar las varices de mayor calibre. El método consiste en aplicar los rayos láser directamente para eliminar las varices, éstas reaccionan cerrándose y el sistema circulatorio las reemplazará con nuevas venas que cumplan su función. Ocurre lo mismo que con la escleroterapia, estas venas que se eliminan no volverán a aparecer pero con el tiempo pueden desarrollarse nuevas varices, hay que tener en cuenta los factores de riesgo y la predisposición genética. Dentro de esta técnica se puede optar por la terapia láser convencional, que requerirá de varias sesiones dependiendo de las necesidades de cada paciente. Otra opción de operación de varices con láser es la llamada terapia fotodinámica de varices (TFV), esta técnica consigue eliminar las arañas vasculares en una única sesión. Consiste en la aplicación conjunta de un tipo de láser dual con la inyección dentro de los capilares de un producto químico que aumenta la eficacia de la aplicación del láser.

Flebectomía o extirpación quirúrgica

Esta intervención está recomendada para los casos de varices con mayor calibre, o varices tronculares, localizadas normalmente en las piernas, estas varices presentan un riesgo real para la salud, es una intervención de cirugía mayor en la que es necesario el ingreso hospitalario. Se opta por esta opción cuando el paciente tiene una vena safena gruesa y con forma de cuerda. Es necesaria la anestesia que podrá ser general o raquídea. Con lo que habrá que hacer un estudio previo a la intervención. Este método consiste en extraer la vena afectada mediante unas incisiones, introducirá un cable flexible dentro de la vena y lo pasará de un corte a otro para luego atar la vena al cable y tirar de él, extrayendo la vena. Si el paciente presenta otras venas dañadas, en la misma intervención el cirujano podrá hacer pequeñas incisiones sobre ellas para extirparlas o ligarlas según el caso. Las incisiones se cierran con puntos de sutura. Luego de la intervención el paciente tendrá que usar vendajes y medias de compresión en la pierna tratada, durante un mes. Se le recetará un tratamiento farmacológico que consiste normalmente en heparina subcutánea, flebotónicos y analgésicos . Y tendrá un seguimiento ambulatorio y posterior revisión por parte del equipo médico que realizó la operación de varices. Es un método muy efectivo, reduce el dolor drásticamente y mejora la apariencia física de la pierna tratada. Los riesgos

  1. Serán los mismos que en los de cualquier intervención quirúrgica: infecciones, hematomas y sangrado.
  2. Los asociados a los riesgos de la anestesia: reacciones alérgicas a medicamentos empleados o problemas respiratorios.
  3. Derivados de la intervención: posibles daños a nervios, hematomas o problemas de cicatrización y reaparición de la vena varicosa con el tiempo.

Vídeo sobre operación de varices