arañas vasculares

Arañas vasculares

Las arañas vasculares aparecen normalmente localizadas en la zona de las piernas. El origen de las arañas vasculares se encuentra en la dificultad que encuentra el torrente sanguíneo al pasar por determinadas cavidades venosas, produciendo un mayor volumen por la dilatación a la que se ve sometida la vena.

Las varices o arañas vasculares pueden producirse en distintas zonas del cuerpo, aunque habitualmente las encontraremos en las piernas.

El origen de las varices

aranas vascularesComo acabamos de adelantar, el origen de las varices se debe a un problema de dilatación de las venas en un punto de nuestro cuerpo. Como sabemos, la sangre circula a través de nuestro organismo con la misión de llevar los nutrientes a los distintos puntos y zonas de nuestro cuerpo. Ahora bien, la naturaleza del ser humano es la de caminar erguido, de modo que la sangre debe ascender para seguir su camino y volver a llegar al corazón.

Es el retorno sanguíneo donde aparece los problemas. Para que la sangre siga su camino ascendiendo y venciendo la fuerza de la gravedad, las venas tienen una pequeñas válvulas que retienen e impulsan la sangre. Si estas válvulas no funcionan correctamente, no podrán cumplir con su objetivo y es entonces cuando aparecen las varices.

Por qué surgen las varices

Las varices pueden surgir por distintos motivos, desde por nuestra propia naturaleza genética, nuestro sexo así como por malos hábitos. Fundamentalmente podemos condensar estos factores en los siguientes:

  • Sedentarismo: Necesitamos tener nuestro cuerpo activo, de manera que el torrente sanguíneo se encuentre estimulado. Si no practicamos deporte habitualmente, ni paseamos a menos treinta minutos al día a buen ritmo tendremos una menor actividad por parte de nuestros músculos, y en consecuencia no estarán preparados para combatir problemas de varices en el presente o en el futuro.
  • Genética: Es el factor clave por naturaleza. Podemos tener una programación genética en el que las varices pueden estar programadas de modo que aparezcan en nuestro cuerpo de la misma forma que han podido aparecer previamente en el cuerpo de otros familiares.
  • Peso: Otro factor clave. La regla es sencilla, a mayor peso mayor volumen, y a mayor volumen mayor presión en nuestro torrente sanguíneo. Debemos cuida nuestro peso no sólo por cuestiones estéticas, sino sobre todo por salud. Un peso ideal nos ayudará a no sobrecargar nuestro organismo.
  • Edad: Con la edad se es más proclive a padecer arañas vascualres.
  • Postura de nuestro pie: Aunque pueda parecer un aspecto inocuo, una mala postura de nuestro pie puede hacer que se aumente la presión sanguínea sobre zonas concretas. Resulta fundamental caminar correctamente para evitar este tipo de presiones innecesarias.
  • Trabajos con requerimientos concretos: Algunos trabajos pueden hacernos proclives a padecer varices. Por ejemplo, si tenemos un trabajo en el que tendremos que estar largas fracciones de tiempo de pie, estaremos ejerciendo mucha presión sobre nuestro tren inferior.
  • Durante el embarazo: Durante el embarazo se es muy proclive a la aparición de arañitas vasculares.

Prevenir las varices

No hay garantía de no sufrir varices en el futuro. Existen ejercicios que pueden ayudar a mejorar las arañas vasculares pero siempre parcialmente, así como consejos para aliviar el dolor de las piernas.

  • La importancia del peso: Vigila siempre tu peso. Recuerda que un peso adecuado no sólo es bueno para tu figura, sino sobre todo para tu salud. Con un peso acorde a la proporción de tu estatura y naturaleza conseguirás aliviar la tensión sanguínea del torrente de sangre, haciendo que las venas trabajen en su justa y media y sin incluirles una carga extra.
  • Siempre la postura correcta: Es imprescindible mantener la postura ideal, sobre todo en el caso de que debamos estar mucho tiempo erguidos. Cuidado con cruzar las piernas, con no mantener la espalda recta (alineada con el asiento) o de hacer pausad y movernos regularmente.
  • La ropa, más importante de lo que piensas: Es fundamental llevar una ropa holgada y cómoda, nada re ropa ajustada que oprima la circulación por nuestra extremidades, con esto sólo conseguiremos retener líquidos.
  • Calzado siempre cómodo: Trata de evitar el uso de tacones. Los tacones son los peores enemigos de las varices. Siempre que puedas usa zapatos planos.
  • Ojo a las temperaturas:  No es nada bueno, exponer nuestras piernas a altas temperaturas. Deberá tenerse precaución a la estufas en invierno, ya que estaremos exponiendo nuestras piernas a una dilatación no natural prolongada.

Preguntas frecuentes sobre varices y arañas vasculares

Te invitamos a que visites la siguiente sección para ampliar tu información.

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Preguntas frecuentes sobre varices y arañas vasculares


¿Por qué las varices aparecen normalmente en las piernas?

El motivo es sencillo, las arañas vasculares tienden a salir en las piernas porque en esa zona se concentra mucha presión debido al peso del cuerpo, la sangre debe retornar subiendo por las piernas, salvando así la fuerza de la gravedad, lo que dificulta su trabajo.

Frente a otras zonas, las piernas presentan una mayor dificultad para el retorno sanguíneo. En ocasiones, si la presión es excesiva, las válvulas de las venas no podrán trabajar correctamente y se producirá un acumulamiento de sangre en su interior.

¿Qué síntomas presentan las arañas vasculares?

La sintomatología es diversa, aunque el principal problema es estético. Entre los síntomas más habituales destaca la pesadez en las piernas, la sensación de ardor y un dolor apagado sobre toda la zona inferior de las piernas. Así mismo también pueden aparecer calambres y una hinchazón sobre la zona afectada.

A parte de esto, aparecen las consabidas protuberancias de las venas sobre la piel, que afean la zona, así como los cambios de coloración en la piel

¿Después de un tratamiento vuelven a aparecer las varices?

Existen muchos tratamientos para eliminar varices, y aunque el grado de eficacia varía en función de cada tratamiento, no se puede decir con rotundidad que las varices desaparezcan para siempre.

No debe olvidarse que se trata de un problema de válvulas internas en el circuito venoso que han perdido efectividad, por lo que pueden volver a presentar problemas en el futuro, ya que no se tratan las válvulas directamente. La mejor forma de evitar que vuelvan a salir es llevar un estilo de vida saludable, tanto como sea posible, y practicar deporte.

 

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Arañas vasculares, remedios para eliminarlas

Las arañas vasculares , también conocidas como varices, se forman como puede leerse en nuestro primer artículo sobre varices, cuando la sangre no consigue fluir correctamente en el retorno al corazón, debido a que las válvulas de las venas han dejado de funcionar correctamente.

Hay diversos factores que influyen de manera decisiva en la aparición de las arañas vasculares; estos factores ya han sido analizados en otros artículos de nuestro portal. Veamos a continuación algunos remedios que nos ayudaran a reducir nuestras varices.

Evitar la ropa ajustada

advertencia, cuidado con la ropa ajustadaLa ropa ajustada impedirá que la sangre fluya con naturalidad por nuestro cuerpo, aumentando la presión sanguínea. Esto provocará que si tenemos venas o arañas vasculares empeoren, o que si éstas ya empezaban a dibujarse, cobren mayor cuerpo. Por tanto, queda totalmente desaconsejado el uso de cualquier prenda que nos comprima la piel. Es aconsejable utilizar ropa holgada, que nos permita estar cómodos y no aprisione nuestra piel.

Los medicamentos para la circulación no mejoran el estado

medicamentoEste tipo de medicamentos están pensados para tratar los síntomas que producen las varices, pero no centran su foco de actuación en reducir las arañitas, ni en combatir su presencia sobre nuestra piel. Estos aspectos estéticos deben ser tratados de manera particular y no deben confundirse con el resto de la sintomatología.

De cualquier forma, cualquier medicamento debe ser consultado con el médico para evitar sorpresas.

El deporte es el mejor aliado para combatir las arañas vasculares

salud varicesDe ello dábamos buena cuenta en nuestro artículo sobre ejercicios para ayudarte a reducir las varices. Si andas mal de tiempo, o simplemente no te gusta hacer deporte, prueba al menos a ejercitar un paseo diario de al menos quince minutos. Recuerda que cuando des este paseo, debes hacerlo a conciencia. No es lo mismo, por ejemplo, salir de compras y así aprovechar para dar un pequeño paseo, que realizar una salida de quince minutos, sin parar y a buen ritmo.

No es tan importante la cantidad como la calidad de tiempos que invirtamos, por este motivo, merece la pena incorporar este hábito en nuestro día a día.

Te hará bien no sólo pensando en tus piernas, sino en tu salud en general.

La sal, lo justo y necesario

cuidado con la salDebemos controlar la ingesta de sal pensando en el futuro de nuestras piernas. La sal empobrecerá la calidad de nuestra circulación sanguínea. También lo hará cualquier salsa en la que la sal esté presente en exceso. Debido a que la sal tiene la propiedad de retención de líquidos, debe ser combatida con una ingesta abundante y generosa de agua. Es importante controlar la sal que tomamos ya que influirá en la salud global de nuestro cuerpo.

La importancia de los hábitos posturales

tener hábitos correctosEs imprescindible tener unos correctos hábitos posturales, ya que es un aspecto que no solemos tener en cuenta, y tiene más importancia de lo que en un primer momento pudiéramos pensar. Una costumbre que debemos de dejar de hacer, es el de cruzar las piernas al sentarnos. Al cruzar las piernas estamos oprimiendo la libre circulación de la sangre en las venas de nuestras piernas, especialmente en el retorno sanguíneo al corazón, aspecto especialmente negativo en relación con las varices.

Hay trabajos en los que se debe estar largo tiempo de pie, esto hace que sobrecarguemos nuestras piernas y aumente la presión. En la medida de lo posible debemos tratar de hacer pequeños descansos y ejercitar con suavidad nuestras piernas, con el fin de aliviar la presión momentáneamente y permitir a nuestras piernas un pequeño descanso.

Además debe de tenerse en cuenta la postura del pie. Si tenemos una postura incorrecta, puede ser que así de aumente la presión sobre el canal venoso y dificulte el proceso sanguíneo de retorno natural de la sangre.

5 ejercicios que te ayudarán a reducir o prevenir varices

Sin duda alguna, uno de los hábitos más saludables que podemos realizar para prevenir o reducir las varices que ya tengamos es la práctica regular de ejercicio. Ni que decir tiene, que realizar ejercicio de manera diaria nos influenciará de manera muy positiva sobre el resto de los aspectos de nuestra vida, y sobre nuestra salud en particular.

No se trata de pasar de una actitud sedentaria a realizar tablas de ejercicios complejos que además consuma mucho tiempo. Todo lo contrario, lo que te proponemos son ejercicios muy sencillos que te ayudarán a tener una mejor salud en general y te ayudarán a tratar tus varices.

Ejercicios para reducir las varices

Nos hemos centrado en cinco grupos de ejercicios. No son todos los que existen, pero posiblemente sean los más prácticos y que podrás ejercitar desde el primer día.

Un simple pase, que es más que eso

Caminar por sí mismo nos ayudará a que nuestra circulación mejore y sea más fluida. Cuando hablamos de caminar nos referimos a realizar esta práctica centrando nuestra concentración durante quince minutos en andar a un ritmo sostenido. Con esto nos referimos a que caminar mientras se hace la compra no equivale a estar andando para reducir las varices.  Es importante importante destacar esto, ya que debemos mantener el ritmo del paso durante el tiempo de ejercicio.

Pedalear en nuestra bicicleta

Si se dispone de una bicicleta para dar un paseo, mejor que mejor. Si en cambio tenemos en casa una bicicleta estática, podremos realizar este ejercicio de manera regular durante 10 a 20 minutos. Al igual que como en el caso anterior, la calve es la constancia. No es necesario fatigarnos haciendo un fuerte esfuerzo. Bastará conque tengamos nuestras piernas en movimiento; esto reactivará nuestra circulación.

Nadar, siempre y cuando sea posible

Si tienes la suerte de vivir en una ciudad con buen tiempo y mar, o tienes la posibilidad de ir a una piscina, una idea estupenda es nadar, o simplemente agitar con suavidad movimiento regulares de nuestras piernas bajo el agua. Además del ejercicio, las relaciones de temperatura (frío y calor) ayudarán a reactivar muy positivamente el retorno sanguíneo que fluye sobre nuestras piernas. Siempre que te sea posible, sumérgete en el agua y haz un poco de ejercicio; tu cuerpo te lo agradecerá.

Ejercicios de piernas

postura ejercicio varicesAunque parezca obvio, un ejercicio muy interesante y favorecedor, resulta el poner nuestras piernas en alto. Para ello podremos tumbarnos sobre una cama o sobre una esterilla o similar sobre el suelo, y alzar verticalmente nuestras piernas. Es importante no forzar la espalda en el ejercicio, para ello llevaremos nuestras manos a la altura de los glúteos, y dejaremos nuestra manos bajo los glúteos. Este ejercicio tiene variantes, aunque la base ejerce un beneficio muy positivo por sí mismo.

Flexiones

No te asustes, estas flexiones son sencillas de realizar. Para ello, sólo tienes que tumbarte sobre el suelo y alzar una de tus rodillas hasta llegar a tu pecho. Una vez tengas la pierna en esa posición, deberás de hacer girar el tobillo con suavidad en diferentes orientaciones. Hazlo con cuidado y con suavidad. Una vez lo hayas hecho con un pierna sólo tienes que volver a hacerlo con la otra. Si estás embarazada o tienes alguna dificultad visita a tu médico para que te aconseje profesionalmente, esta información es meramente ilustrativa.

Consejos para prevenir las varices

Cono se suele decir, más vale prevenir que curar. Por ello, te indicamos en síntesis algunos de los consejos más valiosos que podemos aportarte:

  • Sobrepeso: Hay que evitar el sobrepeso. Aumentar nuestro peso equivale a aumentar nuestra presión sanguínea. Si conseguimos bajar precio, estaremos bajando la presión de nuestras venas.
  • Zapatos y tacones: En especial los tacones, hay que escoger unos zapatos cómodos que nos permitan tener el pie en una posición adecuada. ¡Cuidado con los tacones! Si te los tienes que poner, que sólo sea un rato.
  • Comer bien: No sólo por cuestión de varices, hay que comer bien siempre que se pueda. En relación con las varices hay que mantener una dieta rica en fibra y evitar la sal (retiene líquidos).
  • No cruzar las piernas: Especialmente perjudicial resulta cruzar las piernas. El hecho de cruzar las piernas impide el flujo natural de sangre en nuestras piernas.
  • Uso de cremas: Existen cremas para varices que te ayudarán a retrasarlas o tratarlas. Aunque el mejor consejo es no llegar a usarlas porque estamos poniendo en práctica el resto de consejos.

Crema para varices

Junto a los tratamientos habituales para eliminar las varices, las crema varices se ha convertido en las aliadas por excelencia.

¿Realmente funcionan las cremas para las varices?

La aparición de nuevas cremas en el mercado que aseguran la desaparición radical de las misma se ha convertido en una tendencia estable. Las promesas publicitarias muestran siempre la imagen de un antes en la que las piernas aparecen cubiertas de varices, y de un después en el que las piernas de una modelo centra todo el interés.

Por lo general, se promete la eliminación total de las varices, aunque lo cierto es que esto normalmente no es posible. Un buen tratamiento basado en cremas podrá reducir, combatir o disimular la aparición de varices pero no será efectivo para una eliminación de varices del 100%. Las varices de gran tamaño requerirán el empleo de un tratamiento específico, que puede incluir la intervención quirúrgica.

¿Qué crema para varices pueden recomendarse?

Existen decenas de tratamientos de diversas marcas con distintas bondades y especificaciones. A la hora de seleccionar la crema ideal puede suponer una tarea de información y búsqueda de referencias en blogs y foros y, en el mejor de los casos, llegar a un proceso de pruebas de distintas cremas.

Por lo general las cremas que mejor funcionan presentan la vitamina K entre sus componentes. El motivo es sencillo, la vitamina K actúa de manera decisiva sobre el sistema de coagulación de la sangre; de esta forma, se pueden disolver posibles hematomas, mejora la circulación de la sangre y mejorar el aspecto de las varices.

La vitamina K según se ha estudiado energiza los procesos de actividad de la proteína GLA Matrix (enlace en inglés), de modo que tener unos niveles adecuados de vitamina K supone un recurso eficaz de prevención y, una vez aparecidas las varices, son una solución que ayuda a la reducción de las mismas.

La vitamina K, el aliado contras las varices

Entre los principios activos que suelen contener las cremas contras la varices suelen ser varios (colágeno, elastina, etc.), aunque frecuentemente suelen contener vitamina K. Los efectos de la aplicación de estas cremas es variable aunque un rango habitual para mostrar los primeros resultados se sitúan entre las seis y ocho semanas.

Respecto a su aplicación no hay nada especial que señalar frente a las cremas tradicionales: aplicar sobre la piel limpia, masajear de manera circular hasta que la piel haya absorbido el total de la crema.

Debe señalarse que la efectividad de estas cremas radica en el grado en el que se encuentren las varices. Pequeñas arañitas o varices leves pueden ser mejoradas de manera notoria, pero varices de mayor presencia necesitarán de una solución con intervención más severa.

Cremas recomendadas

Las siguientes cremas son las que gozan de mayor predicamento y uso. No son las únicas y tampoco las recomendamos de manera exclusiva. Como siempre recomendamos consultar a tu médico para que te asesore respecto a la solución que mejor se adapte a tu problema.


Cremas basadas en la vitamina K

crema varices pro-kPro-K es quizás la fórmula más conocida. Esta crema tiene más de un 5% de vitamina K, además de otros aceite esenciales. Además de para su uso sobre varices, esta fórmula se utiliza para el tratamiento de quemaduras así como de irritaciones sobre la piel. 

De esta forma, las cremas que se basan en la presencia de la vitamina K ayudan a la mejora de las varices, esos capilares que pueden estar dañados y/o rotos, así como la equimosis. Es utilizada ademñas en los tratamientos pre-operatorios y post-operatorios. Entre las principales caracteristicas se pueden señalar las siguientes:

  • Mejora y/o cura de la presencia de equimosis. Los efectos comienzan a notarse a las 48 horas.
  • Mejora la presencia de las cicatrices, ayudando en su proceso normal de cicatrización.
  • Disminuye la presencia de verrugas.
  • Tratamiento de las rojeces en la piel producidas por las quemaduras solares.
  • Cura y/o mejora las varices menores (arañitas). Las de grado medio consigue mejorar su aspecto, aunque generalmente no las elimina. 

Existen distintas marcas con distintas formulaciones que se basan en la vitamina K. Una rápida búsqueda en nuestro buscador habitual nos ayudará a localizar cremas como Pro-k, Dermal-K.


Crema Goicochea

crema-goicochea varices piernasLa crema Goicochea supone otro remedio ya clásico. Destaca por la sensación que produce de manera inmediata tras su aplicación. Entre sus componentes destaca la presencia de la Centella Asiática, el Castaño de Indicas y la Menta con su claro efecto refrescante.

Ayuda además a aliviar los síntomas propios de una mala circulación como piernas cansadas, pesadez hinchazón de las mismas. 

La marca goicochea pone a disposición de sus clientes distintas variedades de cremas para cada necesidad. De esta manera ofrece a sus clientes una variedad de cremas basadas tanto en componentes específicos como en zonas concretas del cuerpo y dolencias específicas.


Aceite de semillas de uva

aceite-uvaAunque no se trata de una crema comercializada, si debería de tenerse en cuenta entre el grupo de cremas recomendadas. Este aceite sirve para mejorar no sólo los problemas de varices que experimentemos en nuestra piernas, sino que además tendrá una influencia positiva en otros múltiples factores.

El principal efecto es la mejora de la corriente sanguínea en las zonas inferiores del cuerpo. Por sus propiedades anti-inflamatorias, anti-envejecimiento, anti-oxidante y anti-microbiana entre otras, esta solución se ha mostrado efectiva para problemas como: acné, la piel seca, las quemaduras producidas por el sol, la demartitis, y las hemorroides entre otros.

Cremas para varices que puedes encontrar

Estas cremas proceden de un fabricante de conocido prestigio. Aunque son de venta directa a clientes, en esta caso estos enlaces llevan a Amazon, siempre recomendamos consultar con tu médico.

 

varices embarazo

Varices en el embarazo

Entre otros diversos factores, el embarazo produce un aumento de peso en el cuerpo de la mujer, peso que repercute sobre las piernas. Es por ello, que resulta preciso prevenir la aparición de varices en el embarazo.

Las varices, qué son

Las varices, como hemos indicado en otros artículos con anterioridad, son dilataciones que se realizan a lo largo de un tramo de las paredes de las venas, lo que dificulta el retorno sanguíneo al corazón.

La sangre recorre nuestro cuerpo de manera regular para poder oxigenarlo y alimentarlo, en el tramo que ocupa las piernas tiene que vencer la fuerza de la gravedad, aspecto para el cual se dispone de un sistema de válvulas. Estas válvulas trabajan de modo que el retorno sanguíneo pueda vencer la fuerza de la gravedad y regresar al corazón.

El empuje vertical se realiza mediante contracciones musculares, lo que produce el retorno sanguíneo que acabamos de indicar.

En el caso de que estas válvulas no se encuentren en óptimas condiciones, la sangre puede quedar estancada dentro de las venas produciendo una dilatación. A esta dilatación es a los que llamamos varices.

Pese a que la zona más frecuente de aparición son las piernas, también podemos encontrarlas en otras zonas como la zona pélvica como las varices testiculares o en la región del ano (hemorroides) así como en la garganta manifestadas a través de las varices esofágicas.

¿Por qué surgen las varices en el embarazo?

Muchas mujeres experimentan las varices durante el embarazo, en otros casos, cuando ya se tenían, tienden a empeorar. Junto al problema evidente del peso, el crecimiento del útero presiona una vena que conduce hacia el corazón y que recibe el nombre de “vena cava inferior”, aspecto que obstaculiza el flujo sanguíneo. Esto ademas comporta un problema secundario, la sangre tiende a acumularse en la parte inferior del cuerpo, de modo que existe una mayor presión general en dicha zona.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la cantidad de sangre aumenta considerablemente durante el embarazo, de modo que existe un mayor volumen de sangre que debe gestionar el sistema venoso. A su vez, los niveles de progesterona y relaxina producen un relajamiento de la paredes venosas.

Las varices en el embarazo tienden salir antes de su término, normalmente a partir de la segunda mitad del embarazo.

Sí debe tenerse en cuenta que tras el embarazo las varices mejoran considerablemente, especialmente si han aparecido fruto del embarazo. No obstante existen soluciones que pueden ayudarte a acabar con las varices, como tratamientos alternativos o operaciones de varices.

8 consejos para prevenir y tratar las varices en el embarazo

  1. Cuida las posturas: Evita estar de pie durante mucho tiempo. Descansa siempre que puedas. Al estar sentada no cruces las piernas, y evita adoptar posturas extrañas y que no sean naturales. Recuerda que la sangre que recorre nuestras piernas debe regresar al corazón, de modo que es indispensable eliminar cualquier obstáculo que pueda encontrar.
  2. Haz ejercicio de manera regular: Sin duda es uno de los consejos más valiosos que se pueden dar. Si antes del embarazo no hacías ejercicio, debes tratar de andar de manera diaria al menos unos treinta minutos. De manera más frecuente cada día, las embarazadas optan por dedicar tiempo a nadar en la piscina. Sin duda es una práctica saludable que nos ayudará a encontrarnos mucho mejor.
  3. La alimentación: Se trata de una piedra angular para la salud de nuestro cuerpo. No vamos a aportar una dieta específica para varices, pero si podemos recomendar la ingesta de al menos 2 litros de agua al día, así como la inclusión en nuestros menús de alimentos con alto contenido en fibra.
  4. Descanso, más importante de lo que parece: Siempre y cuando tengas unos minutos para descansar, trata de hacerlo elevando las piernas en torno a 20-30 centímetros sobre la altura del corazón. Una buena forma para conseguirlo es poniendo unos cojines sobre nuestros pies, de modo que los eleve respecto al eje del cuerpo en descanso.
  5. Calzado, mucho cuidado: Hay que evitar cualquier zapato que limite o dificulte la circulación de nuestro pie. Esto significa que si un zapato nos “aprieta” no será buena idea usarlo de manera regular. Igualmente, si usábamos zapatos de tacón antes del embarazo, será mejor dejarlos de usar de manera definitiva pensando en nuestra salud.
  6. La ducha, una gran aliada: Cuando nos duchemos podremos combinar chorros de agua tibia y fría sobre las piernas y los tobillos. Esta simple acción estimulará la circulación y nos proporcionará una sensación general de bienestar sobre las piernas.
  7. Los masajes: Los masajes son otra buena idea. Siempre deberemos darnos estos masajes de abajo hacia arriba, así estimulamos el retorno de la sangre y ayudaremos a vencer la fuerza de la gravedad. Siempre y cuando el masaje lo demos con nuestras propias manos y no utilizando ningún gel específico no habrá problema o riesgo alguno. Si se quiere utilizar un gel estimulante específico, será imprescindible solicitar el consejo de nuestro médico.
  8. La ropa, más allá de la estética: Es imprescindible estar cómodo, utilizar ropa holgada y que de ninguna manera se ajuste a nuestro cuerpo. Aunque parece una cuestión evidente es imprescindible darle el valor que realmente merece.
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Tratamiento de las varices

Las varices pueden ser tratados fundamentalmente a partir de dos aspectos concretos: cambios realizados por procedimientos médicos así como por variaciones en nuestros hábitos de vida.

Cualquier tratamiento, en este sentido, buscará no sólo la mejora estética de la zona afectada, sino aliviar los síntomas producidos así como reducir las posibles complicaciones.

Esto dependerá de la valoración que realice el médico en función de la gravedad que registre. De esta forma, podrá aconsejar desde cambios relacionados con nuestros hábitos diarios así como algún tratamiento o bien la intervención médica.

Hábitos diarios, más importante de lo que pensamos

Unos correctos hábitos diarios influirán de manera positiva no sólo sobre nuestras varices, sino sobre multitud de aspectos de nuestro cuerpo. Estas modificaciones sobre los hábitos diarios incidirán en primer lugar para evitar que las varices empeoren, en segundo lugar podrán disminuir el dolor y finalmente podrán evitar la formación de nuevas varices.

Algunos hábitos saludables son los siguientes:

  • Tener un peso adecuado: Es importante tener un peso adecuado y si se tiene sobrepeso hay que reducirlo a toda costa. Tener un peso excesivo aumenta la presión circulatoria de que las venas deben soportar. Al perder peso estaremos reduciendo la presión ejercida.
  • Ejercicio físico: En pos de favorecer la circulación de la sangre por nuestras piernas, un ejercicio físico regular nos ayudará a poner en marcha el circuito sanguíneo favoreciendo el riego circulatorio general.
  • Favorecer posturas naturales: Debe evitarse permanecer de pie más tiempo del necesario, ya que estamos exponiendo a las venas de nuestras piernas a hacer un trabajo extra. De la misma forma, se tiene que evitar cruzar las piernas. Siempre que se pueda hay que tener las piernas elevadas, como por ejemplo cuando se descansa o se duerme; si se tiene las piernas por encima de la altura del corazón estaremos favoreciendo el retorno sanguíneo.
  • Ropa holgada: Hay que optar por ropa cómoda y descartar aquella que sea apretada o se ajuste a nuestras piernas.
  • Ojo con los tacones: Si se usan tacones de manera regular hay que evitar usarlos, o por lo menos usarlos lo menos posible o bien usar tacones bajos.

 

Hábitos de vida que nos puede aconsejar el médico

Las medias de compresión son un remedio en el tratamiento de varices que suele recomendar el médico. La finalidad de las medias es la de ejercer una presión positiva sobre las piernas, de modo que esta presión evite que la sangre se acumule en las piernas y ayude a disminuir la hinchazón general de las piernas.

 

Acciones médicas: principales acciones

Las acciones médicas pueden ir encaminadas bien a bloquear las varices, bien a tratar de eliminarlas. No debe de tenerse miedo a la hora de someterse a estos procedimientos médicos ya que la circulación de la sangre en las piernas no se verá afectada.

 

Escleoterapia

La escleoterapia consiste en el bloqueo de cada variz por medio del uso de una sustancia química. El procedimiento es relativamente sencillo; se trata de inyectar una sustancia química dentro de la vena para que se produzca una irritación interna de modo que se cause una irritación en el interior de la vena y quede así bloqueada.

La escleoterapia suele emplearse en las venas más pequeñas, y tiende a realizarse con el paciente en posición vertical mientras el médico realiza las inyecciones. A veces junto a este tratamiento para varices se utilizan otros tratamientos paralelos. Cuando se acaba una sesión de escleoterapia se tiende a envolver las piernas con vendas elásticas de manera que favorezca la circulación.

 

Microescleroterapia

Se trata del tratamiento más habitual para el tratamiento de varices en la zona de piernas, cara y manos. El procedimiento consiste en la inyección de una solución química en la vena correspondiente, esta solución química hace que la vena se cierra. No existe mayor problema ya que el propio organismo reabsorberá la vena de manera natural.

El resultado es que en el plazo de unas semanas la apariencia de la zona afecta se regulariza y desaparece el aspecto antiestético.

 

Cirugía con láser

Como su propio nombre indica, consiste en la aplicación de la luz láser para acabar con las varices. No existe así intervención algunas. ¿Se puede utilizar este tratamiento para todas las varices? No, sólo resulta útil para las varices más pequeñas.

 

Cirugía endoscópica

Este tipo de cirugía sí requiere intervención. Consiste así en realizar un pequeño corte en la piel, introduciendo un catéter que lleva una pequeña microcámara. Este dispositivo permitirá realizar el bloque de la vena.

Este tipo de tratamiento se utiliza en los casos más severos, en los que el resto de soluciones no resultan factibles debido al caso de gravedad. La recuperación no comporta una recuperación traumática. Al cabo de unas semanas se puede hacer una vida normal.

varices testiculares

Varices testiculares

¿Qué son las varices testiculares o varicocele?

Las varices testiculares o varicocele es la dilatación de las venas del escroto que drenan la sangre de los testículos. Esto es debido al flujo anormal de sangre en los testículos, en un hombre que no tiene este problema el golpe fluye normalmente a los testículos a través de una arteria y luego fluye hacia fuera a través de una red de pequeñas venas que luego desemboca en una vena más grande, ya que se desplaza hacia arriba a través del abdomen. La dirección de este flujo de sangre en la vena debe ser siempre hacia arriba, hacia el corazón. Esto hace que el flujo de sangre no revierta otra vez en los testículos.

¿Por qué aparecen las varices testiculares o varicocele?

Estas válvulas de un solo sentido a veces fallan, entonces, el flujo inverso de la sangre aumenta las diminutas venas que se encuentran alrededor de los testículos dando lugar a las varices testiculares o varicocele.

Son más comunes en hombres en edades entre los 20 y los 30 años. Afectando al 10%de la población masculina.

Síntomas

El primer síntoma suele ser un dolor punzante localizado en la región genital masculina, apareciendo tanto si se está de pie o sentado por largos períodos de tiempo. El dolor puede empeorar si levanta peso o realiza esfuerzos.

Es una de las causas de infertilidad masculina. La relación no está clara, pero muchos investigadores apuntan a que el aumento de la temperatura que afecta a la región testicular debido a las venas dilatadas es la que causa el problema en la producción de espermatozoides sanos. Por otra parte, otros síntomas de este trastorno que están vinculados a problemas de fertilidad son bajo conteo de esperma, disminución del movimiento de los espermatozoides, y un aumento en el número de espermatozoides deformes.

El síntoma más grave de este trastorno es la atrofia testicular, o el encogimiento de los testículos. Esto se diagnostica comúnmente cuando hay una diferencia de tamaño observable entre los dos testículos.

Inflamación del escroto o protuberancia dentro del escroto.

Si presenta alguno o varios de estos síntomas, es importante que consulte con su médico en primer lugar, que será el que le derive al especialista o le realizará las pruebas pertinentes para confirmar el diagnóstico.

Normalmente será el urólogo el que corroborará el diagnóstico, mediante un examen físico, cuando las varices testiculares o varicocele están en un estadio avanzado, al tacto se pueden encontrar en el escroto bultos fácilmente reconocibles para un profesional, y también es normal que se le realice al paciente una ecografía para examinar el flujo anormal de la sangre.

Tratamiento

Si le han diagnosticado este trastorno hay varios tratamientos que puede realizar. Por lo general este trastorno no entraña peligro para la persona afectada, pero si hay dolor, hinchazón y signos de infertilidad, entonces el tratamiento es necesario.

Para los pacientes que están en las primeras etapas de la enfermedad, el médico puede prescribirle un anti-inflamatorio, esto junto con el uso de un calzoncillo ajustado que ayude a aliviar las molestias.

Si los anti-inflamatorios no son suficientes para aliviar el dolor y disminuir la inflamación, el médico puede recomendar la cirugía de las varices testiculares o varicocele.

Cirugía de varices testiculares o varicocele, varicocelectomía

Esta operación la realiza el urólogo y se suele hacer con anestesia local. Consiste en atar las venas dilatadas y redirigir el flujo sanguíneo a las venas que fluyen normalmente.

Se realiza mediante una incisión en la parte inferior del abdomen. No suele requerir de hospitalización, sino que el paciente puede salir del hospital el mismo día de la cirugía.

Después de la intervención quirúrgica, el paciente debe estar en reposo relativo por un tiempo, cuidando sobre todo de no hacer esfuerzos ni coger peso. Puede ser necesario el uso de un dispositivo de soporte escrotal, suspensorio, y bolsas de hielo para ayudar a mitigar la inflamación y el dolor en el postoperatorio.

Una vez eliminadas las venas varicosas, y pasado el postoperatorio, lo normal es que el dolor desaparezca, y las funciones sexuales también vuelvan a la normalidad, esto es, tanto la cantidad como la calidad del esperma mejoran tras la intervención quirúrgica. También puede reanudarse la vida normal. Las varices testiculares o varicocele no es tan grave como el cáncer testicular, pero merece la misma atención médica para prevenir problemas de fertilidad y los problemas de incomodidad y dolor que son característicos.

Otra intervención: embolización del varicocele

Esta intervención se realiza mediante una sonda o catéter que se inserta dentro de una vena del cuello o la ingle. Se administra un líquido de contraste que junto con los rayos X, sirven de guía para el médico que realiza la intervención, lleve la sonda hasta el varicocele o varices testiculares. Se inserta un espiral muy pequeño a través de la sonda, dentro del varicocele, y así se bloquea el flujo sanguíneo hacia la vena varicosa y lo guía a las venas normales.

Luego de esta intervención se recomienda el uso de compresas de hielo sobre el área para ayudar a que remita la inflamación y se usa también un soporte escrotal durante un tiempo.

La operación no requiere de hospitalización, sino que el paciente se va a casa en el mismo día. La incisión es muy pequeña y la recuperación también es más rápida.

 

 

varices esofagicas

¿Qué son las varices esofagicas?

Las varices esofágicas son venas inflamadas que se sitúan en el recubrimiento del esófago. El esófago es el conducto que conecta la boca con el estómago. Si no se detectan y no se tratan éstas pueden llegar a romperse provocando un sangrado que puede poner en peligro la vida.

¿Cómo detectarlas?

En la mayoría de los casos las varices esofágicas se detectan cuando sangran, esto es así porque antes de que lo hagan son asintomáticas, normalmente el sangrado llega a detectarse antes de llegar a ser severo y poder poner en peligro la vida.

Estos son los síntomas que nos facilitan detectarlas, que son derivados de la pérdida de sangre en sí:

  • Presencia de tos o vómitos con sangre
  • Heces fecales de color muy oscuro, negro (esto indica que la sangre ha sido digerida) o enrojecidas
  • Mareos, sudoración incluso desmayo
  • Baja presión arterial
  • Aumento del ritmo cardíaco

Estos síntomas dan pistas a los profesionales médicos para la exploración del paciente y posterior diagnóstico. Hay que tener en cuenta que estos síntomas que se describen arriba no son determinantes y pueden coincidir con otras patologías, con lo que siempre hay que ponerse en manos de un especialista que nos diagnostique y nos ponga en tratamiento lo antes posible.

¿Por qué aparecen las varices esofagicas?

Las varices son consecuencia de un aumento en la presión portal (hipertensión portal), o sea, en las venas que llevan la sangre al hígado. Este aumento de la presión hace que las venas se hinchen y deformen, apareciendo las varices. También el aumento de presión portal hace que la sangre se acumule en otros vasos sanguíneos más pequeños de la zona del esófago. Esto ocurre normalmente como consecuencia de una patología mayor como puede ser:

  • Coágulos sanguíneos en las venas del hígado, las venas portales (las del esófago) o bien en el bazo
  • Cirrosis hepática
  • Insuficiencia cardíaca severa
  • Tumores en el páncreas
  • Infecciones
  • Fístula venosa arterial-portal (esto es una mala conexión entre las arterias y las venas del hígado o del bazo)
  • Algunas drogas como el arsénico, metoticrexato…
  • Sarcoidosis  (es una inflamación de los pulmones, el hígado, ojos, ganglios linfáticos y otros tejidos)
  • Enfermedad de Hodgkin (es un cáncer del tejido linfático)

Posibles factores de riesgo

Los factores de riesgos son aquellas condiciones que incrementan la probabilidad de que se desarrollen las varices esofágicas. Estos factores serán tomados en cuenta por el personal médico y forma parte del historial del paciente, estos pueden ser:

  • Padecer hepatitis crónica (inflamación del hígado debido normalmente a un virus)
  • Alcoholismo o un historial de alcoholismo
  • Ciertas infecciones de parásitos
  • Trastornos de coagulación sanguínea
  • Uso de NSAID (medicamentos antiinflamatorios no esteroideos)

¿Cómo se diagnostican?

El médico registrará la sintomatología que indique el paciente, tendrá en cuenta el historial clínico del paciente y realizará un examen físico. Las pruebas que normalmente se realizan para la detección de las varices esofágicas son:

  • Endoscopia digestiva. Consiste en introducir un endoscopio por la cavidad bucal, provisto de una cámara que permitirá la observación directa del interior del aparato digestivo. Con esta prueba no sólo se verificarán la existencia de varices esofágicas sino que se verá el tamaño de las mismas y el grosor.
  • Análisis sanguíneo. Para determinar la función hepática y renal y también para comprobar el estado de coagulación sanguínea.
  • Ecografía o ultrasonido. Es una prueba no invasiva que puede ayudar en el diagnóstico y evaluar el daño en órganos. Ya que nos aporta información a tiempo real de los órganos internos del cuerpo.

¿Cuál es el tratamiento?

Dependiendo del caso y la evolución de las varices esofagicas se propondrán diferentes tratamientos. Vamos a dividirlos en tres grupos y ver las posibles líneas de tratamiento.

  1. Casos en los que las varices no han sangrado nunca y se han detectado precozmente en seguimientos rutinarios, como suele pasar en pacientes con cirrosis. Cuando se ve en la endoscopia la presencia de varices de gran tamaño, hay que iniciar un tratamiento farmacológico que consigan disminuir la tensión portal, esto suele ser mediante la administración controlada de betabloqueantes. La dosis tiene que ser muy controlada porque dependiendo de la gravedad de la enfermedad hepática se propondrá una dosis más baja o más alta. En algunos casos no se puede administrar esta medicación, es el caso de enfermedades respiratorias graves o en casos de insuficiencia cardíaca, ya que pueden no ser tolerados por estos pacientes y agravar su situación. En los casos en los que no se aconseja la medicación o la medicación es insuficiente, se suelen practicar otra técnica, la ligadura endoscópica, es una técnica que consiste en estrangular las varices utilizando aros de goma, a través de una endoscopia. Con esto se consigue disminuir el tamaño de las varices y en el mejor de los casos eliminarlas por completo. Puede que haga falta realizar la ligadura endoscópica hasta que se consiguen unos buenos resultados.
  2. Casos en los que hay hemorragia. Estos casos son considerados como una urgencia médica, y se actuará lo más pronto posible, ya que la vida del paciente está en juego. En estos casos para controlar la hemorragia suele optarse por un tratamiento farmacológico dirigido a disminuir la tensión portal, y la ligadura endoscópica o escleroterapia endoscópica, que consiste en inyectar una sustancia esclerosante en la variz, para así detener la hemorragia. Una vez que se detiene la hemorragia, se pasará a tratar las posibles complicaciones.
  3. Casos de prevención de nuevos episodios de hemorragia por varices esofagicas. En los pacientes en los que ya hay una historia de sangrado, el riesgo de que vuelvan a surgir es muy algo, un 70%. Es por esto que hay que establecer un tratamiento para prevenir este riesgo. Suelen optarse por dos líneas de tratamiento, tratamiento farmacológico, empezando con betabloqueantes y mononitrato de isosorbide. Esta combinación hace que se reduzca el riesgo de nuevas hemorragias, además al disminuir la presión de la vena porta, también ayuda a la prevención de complicaciones derivadas de la cirrosis hepática. Para los casos que vimos que no pueden ser tratados por estos fármacos se usa el tratamiento endoscópico. Realizando ligaduras endoscópicas. Cuando son pacientes que presentan hemorragias de repetición y enfermedad hepática muy avanzada, cabría la posibilidad de plantearse el  trasplante de hígado en los casos en los que no hay contraindicaciones.

Medidas preventivas

Para reducir las probabilidades de padecer varices esofagicas si se encuentra entre los casos de factores de riesgo, hay que tomar estas medidas:

  • Busque ayuda si sufre de una adicción al alcohol.
  • Consulte con su médico si está en riesgo de padecer una enfermedad hepática crónica o si toma medicamentos que se saben pudieran dañan el hígado.
  • En el caso de padecer una enfermedad hepática el médico puede recetar fármacos para prevenir la inflamación de los vasos.
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Cómo aliviar el dolor de las varices en las piernas

Si padecéis de varices en las piernas sabéis lo molestas que son y lo que puede llegar a incapacitarnos en nuestra actividad diaria. Vamos a ver lo que puedes hacer para aliviar el dolor de las varices en las piernas y verás que si incorporas estos hábitos en tu vida diaria experimentarás una importante mejora.

Consejos que te ayudarán a aliviar el dolor de las varices en las piernas

  1. Tómate tu tiempo y date masajes de agua en la ducha. Aplica chorros de agua en las piernas alternando el agua fría y agua templada, nunca caliente.
  2. Mantén las piernas en alto. Sobre todo si estás sentada en el sofá, y si puedes duerme con una almohada en los pies de la cama para mantener las piernas altas mientras duermes.
  3. No uses zapatos de tacón alto. Resérvalos para las ocasiones especiales y no los uses diariamente.
  4. Masajes. Puedes darte masajes en las piernas o pedir a alguien que te los practiques, puedes usar una mezcla de aceite base, como puede ser aceite de almendras dulces y unas gotas de aceite esencial, puedes usar el aceite esencial de tomillo, lavanda o romero. Siempre un masaje ascendente que resulte relajante y que estimule la circulación de las piernas, para aliviar el dolor de las varices en las piernas.
  5. Dieta. La dieta es muy importante hay que beber al menos dos litros de agua al día, mantener una dieta variada y equilibrada, rica en fibra, potasio, y antioxidantes, presentes en las verduras y frutas frescas y variadas.
  6. Ejercicios localizados. Anda de puntillas, mueve los dedos de los pies hacia fuera y hacia adentro (puedes hacer este ejercicio cuando estás sentada en el sofá al final del día), apoya el peso corporal sobre las puntas de los pies altérnalo sobre los talones (esto también puedes practicarlo cuando estás de pie, por ejemplo guardando cola, o en el quehacer diario), tumbada separa las piernas tanto en horizontal con en vertical.
  7. Ejercicio. Caminar a buen ritmo, aprovecha y mueve los brazos también para mejorar la oxigenación de todo el cuerpo y la circulación general. Estiramientos, puedes practicar ejercicios de estiramientos o disciplinas como el yoga. Al menos, estira todo tu cuerpo al despertarte por las mañanas. La natación es muy recomendable ya que trabajarás las piernas y además la ingravidez que experimentas en el agua es un alivio para nuestras piernas, y alivia el dolor de las varices en las piernas.
  8. Tratamientos orales. Su finalidad es doble, por un lado eliminar el líquido acumulado y por otro mejorar el flujo sanguíneo aumentando la resistencia de las venas y capilares y aumentando el tono venoso y el flujo de la sangre.